Muralla

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martes, 29 de noviembre de 2011

facturas

Las caras expensas de la encarnación
serán saldadas por la misma carne
que las cobra.
porque lo que en verdad acontece
no es el dolor ni el placer,
es una revolución
de partículas,
constituyentes de identidades
que no entendemos.

¿y dónde queda la sólida herida
cuando nos dejamos abrazar?

en las invocaciones de los seres que no están,
en los rincones de la memoria reptil,
en los temores del incesto,
en los amaneceres de garganta quemada
------------------ paladar quemado
------------------ pulmón quemado.

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