Copo, copulando, abriéndome paso por los abismos que se encuentran en los otros cuerpos. Me hago intensidad vibrante junto a alguno de ellos y combinamos perfectamente con la marca de fuego, sublimando los nervios. Hago un dibujo con tinta biónica y lo transpaso a una cara que se cae y se da vuelta; es muy gracioso y cosquilleante entre mis piernas, es sosiego y delicia en mi boca.
La puerta esta atravesada por un barco, el humo negro que la cubre esta hecho de capsulas al rojo vivo, galaxias giratorias generando dentro de los cuerpos una peste, una voluntad separada del cuerpo. Parece, resulta ser que, no me estoy preocupando mucho y tengo un calamar succionando mi espalda, curándome con su baba, con sus fluidos…
Una inyección, dos inyecciones, tres inyecciones.
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